Bosquejo del desarrollo de la psicología y su relación con la salud en Cuba 1900-1958

DEBATE

 

Bosquejo del desarrollo de la psicología y su relación con la salud en Cuba 1900-1958

 

Outline of psychology development and its relationships with health in Cuba in the 1900-1958 period

 

 

Prof. Ignacio García Hernández,I Prof. Isabel Louro Bernal,I Prof. Graciela de la Cruz BlancoII

I Escuela Nacional de Salud Pública. La Habana, Cuba.
II Universidad Médica de Holguín. Cuba.

 

 


RESUMEN

El objetivo de este trabajo es describir algunos antecedentes de la psicología en Cuba relacionados con la salud. Se utilizaron los métodos heurístico, hermenéutico y de la historia crítica; la consulta de fuentes primarias y secundarias de información así como testimonios de los autores. Se consultó bibliografía en bibliotecas públicas y privadas, hemerotecas, centros de información y en Internet. Se obtuvo una descripción documentada y crítica de los orígenes de la psicología y su relación con la salud en Cuba durante el periodo de 1900-1958, los escenarios de formación, algunos profesionales destacados en lo científico y lo político así como las teorías y explicaciones del papel de lo psicológico en la determinación de la salud, la afiliación a paradigmas de las ciencias, publicaciones, los primeros puntos de encuentro de la psicología o de los psicólogos relacionados con la salud en Cuba así como los inicios de la enseñanza de la psicología hasta la fundación de las primeras escuelas. Se concluye que existió un determinado nivel de desarrollo de la psicología clínica y psicopedagógica en el periodo estudiado, que predominó el positivismo como concepción teórica aunque existieron algunos críticos a esta corriente y al mercantilismo en la salud, proveniente de la influencia norteamericana durante la república mediatizada. Las personalidades relevantes descritas posibilitaron la posterior formación masiva de psicólogos que constituyen antecedentes del surgimiento de la psicología de la salud en Cuba en la década de los 60 del siglo XX.

Palabras clave: historia, psicología de la salud, salud, identidad, antecedentes, formación de psicólogos.

ABSTRACT

The objective of this paper is to describe some antecedents of psychology related to health in Cuba. The heuristics, hermeneutic and critical history methods were used in addition to consulting primary and secondary data sources and authors´ testimonies. Bibliography found in public and private libraries, newspaper and periodical archives, information centers and Internet was reviewed. There was obtained documented critical description of the origins of psychology and its relationship with health in Cuba in the 1900-1958 period, the formative settings, some outstanding professionals in the scientific and the political fields as well as theories and explanations about the role of the psychological elements in determination of health, about the affiliation to paradigms of sciences; publications, the first points of meeting of psychology and of psychologists related to health in Cuba, and the beginning of psychology teaching in Cuba until the foundation of the first schools. It was concluded that there was certain level of development of clinical and psychopedagogic psychology in the studied period when positivism prevailed as a theoretical concept, although there were some people who criticized this trend and health mercantilism as a result of the US influence before 1959. The outstanding personalities described in this paper made the subsequent massive formation of psychologists possible, which represent antecedents of the emergence of health psychology in Cuba in the 60´s of the 20th century.

Keywords: history, health psychology, health, identity, antecedents, formation of psychologists.

 

 

INTRODUCCIÓN

La psicología, desde su surgimiento, estuvo vinculada en algún sentido a la salud. En la historia siempre existen antecedentes que, conocidos o no, han labrado el camino de descubrimientos científicos, surgimiento de doctrinas o ciencias y nuevos paradigmas, entre otros.

Una de las causas del surgimiento de la psicología de la salud en Cuba fue el desarrollo propio de la salud. Los conceptos y teorías de ambos dominios del saber, psicología y salud, no se desarrollaron al unísono sino que se adelantaron en ocasiones uno al otro; cada una de estas dos aéreas del conocimiento estimuló el desarrollo de la otra. Esta es una historia poco estudiada que pertenece al periodo anterior al triunfo de la Revolución de 1959 durante la llamada República Mediatizada.

Para los psicólogos cubanos y para algunos de otras latitudes, sobre todo latinoamericanos, la psicología de la salud surgió en Cuba en la década de los 60 del siglo XX como reza la divulgada cita de Flores Alarcón (Junta Directiva de la ALAPSA, 1997):

En 1974, cuando Stone proponía el término ‘Health Psychology’ para crear un nuevo curriculum en la Universidad de California, ya estaba creada la Sociedad Cubana de Psicología de la salud, la cual reforzó la identidad profesional del psicólogo en este campo.1


En el caso de la psicología, existió una historia anterior en la primera mitad del siglo XX que posibilitó su rápido desarrollo a partir de 1959 y el surgimiento de la psicología de la salud.

Hace unos años los autores investigan diversas facetas acerca de la historia de esta disciplina en Cuba y, aunque otros autores cubanos han incursionado con éxito en el tema con anterioridad(Morales Calatayud, Grau Ávalos, Hernández Meléndez, Dueñas Becerra, de la Torre Molina, Louro Bernal y Corral Russo, entre otros), consideran que aún hay aspectos a profundizar en el tema sobre todo en el periodo que plantea el presente estudio. La siguiente cita de González Rey deja claro esta aseveración:

La falta de una sistematización histórica de las realizaciones de la psicología en Cuba contribuye a una ausencia de identidad que ha caracterizado el propio tratamiento a nuestra historia en los últimos veinte años. Esa falta de historia e identidad llevan a exaltar los protagonismos presentes ocultando un análisis serio y crítico de los caminos recorridos que faciliten nuevas opciones para un futuro, capaces de preservar, criticar y desarrollar lo que se hizo antes. La identidad se expresa en una producción permanente de historias, símbolos y vivencias que nos permiten sentir como nuestros, múltiples espacios y experiencias vividas, a través de las cuales el pasado está siempre en la configuración subjetiva del presente. La psicología en Cuba tiene una historia que cuenta con hechos, publicaciones y resultados concretos que no debemos ni olvidar, ni distorsionar por intereses personales coyunturales. Toda historia pasa por la subjetividad del autor, sin embargo, está obligada a presentar las fuentes y hechos sobre los que la subjetividad se despliega en su interpretación. Omitir hechos y hacer afirmaciones generales sin adecuada fundamentación nos coloca en el lugar de la intriga intelectual y oportunista y no de la ciencia.2


La psicología de la salud, desde los años 70 de la pasada centuria, ha emergido como un campo que puede y debe aportar a la solución de muchos de los problemas de salud pública contemporánea. Sin embargo, su surgimiento no fue en el vacío, no se ha debido exclusivamente a la necesidad de contribuir con un conjunto de conocimientos teóricos a la formación integral de los nuevos profesionales de la salud, no surgió sin más, como resultado de la estas demandas. Es el resultado de multitud de hechos que han ocurrido a lo largo de la historia y que se interconectan entre sí aparejados al desarrollo de otras disciplinas contribuyentes a la salud pública contemporánea, tales como la sociología y la antropología médica, la epidemiología y la medicina preventiva.3

Para preservar, criticar y desarrollar lo que se hizo antes acerca del tema, el presente estudio se propone describir, desde el punto de vista profesional y conceptual, algunos antecedentes de la psicología y su relación con la salud en Cuba desde 1900 hasta 1958.

Se utilizaron los métodos de la historia crítica, heurística y hermenéutica con la búsqueda activa de fuentes primarias y secundarias de información. Para lo que se consultó bibliografía en bibliotecas públicas y privadas, hemerotecas, centros de información, así como una meticulosa y continuada búsqueda en Internet y algunos testimonios de los autores. Se sistematizaron los resultados mediante la interpretación y análisis integradores de las fuentes de información primaria y secundaria. Se priorizó el material impreso aunque se acudió a otras fuentes siempre que se consideró necesario. Los autores intentaron evitar en los análisis el positivismo excesivo y el ideal limitado del progreso y se le dio prioridad al tiempo histórico por encima del tiempo cronológico. Se discutieron los resultados para lograr extrañamiento y autoexilio intelectual para concebir y aprender otras formas de percibir la realidad en cada momento histórico concreto.

Para poder describir los antecedentes de la psicología de la salud se consideraron aquellos hechos tales como personalidades, publicaciones, formación de psicólogos, servicios de psicología e investigaciones relacionadas con los componentes fundamentales, también llamados encuadres de partida, de la psicología de la salud según Grau y Hernández: la psicología clínica, la psicología social comunitaria y la medicina conductual.3


PRESENCIA DE LA PSICOLOGÍA EN CUBA EN DIFERENTES ETAPAS

ANTECEDENTES DE LA PSICOLOGÍA EN CUBA A FINALES DEL SIGLO XIX

Se plantea que desde la primera mitad del siglo XIX, cuando aún la psicología no se consideraba constituida como ciencia, el presbítero Félix Varela esboza elementos de psicología aplicada a la educación. Dueñas Becerra expresa: “según mi apreciación objetivo-subjetiva, la ciencia psicológica cubana se halla en deuda de gratitud con el padre Félix Varela, quien –como el águila- llegara a la cima de nuestra cultura nacional y de nuestro pensamiento independentista”.4 Según este autor, una muestra de esa deuda se expresa cuando Varela afirmó “[…] lo más interesante para el maestro debe ser enseñar al hombre a pensar desde sus primeros años, o mejor dicho, quitarle los obstáculos que le impiden pensar por sí mismo”.5

José Martí, escribió en una época en que ya las ciencias psicológicas se habían separado de la filosofía y comenzaban a recorrer su propio camino, las denominó en sus obras, como ciencias del espíritu.6

Se puede decir que Varela y Martí, junto a José Agustín Caballero, fueron los pioneros de la psicología en Cuba antes de la llegada de Enrique José Varona y Pera, filósofo, pedagogo y político camagüeyano que estudió y fue un profundo conocedor y divulgador de la psicología al punto de ser considerado el primer psicólogo cubano. Sus méritos como pensador, educador, patriota y científico se vieron encumbrados cuando escribió, lo que se considera la primera publicación científica sobre psicología en Cuba en la segunda parte de sus Conferencias Filosóficas,7 tan precoces como que las escribió apenas un año después de que la psicología se consideró una ciencia con el surgimiento del Laboratorio de Wilhelm Wundt en la ciudad alemana de Leipzig en 1879. En la primera página de esta obra, reza la siguiente advertencia: “[…] lecturas dadas en la Academia de Ciencias Médicas, Físicas y Naturales de La Habana de 1880 a 1881, publicadas luego en varios números de la Revista Cuba”. Sobre su psicología, el filósofo argentino Francisco Romero dice que quedará como uno de los monumentos del positivismo americano y aun como uno de los buenos libros de todo el positivismo.8

Varona tuvo una larga vida (1849-1933), de modo que fue contemporáneo con Martí y colaboró con Mella y el movimiento estudiantil revolucionario del siglo XX. Sobrevivió y conoció el surgimiento de la psicología como ciencia, a pocos años de este hecho escribió con asombrosa erudición acerca de ella y la incluyó en diversos planes de estudio que comprendieron no solo la enseñanza universitaria sino también la segunda enseñanza.9

Terminada la contienda independentista con la ocupación norteamericana y el tratado de París. Enrique José Varona fue designado profesor de lógica, psicología, ética y sociología en la Universidad de La Habana.10 Bajo las ideas de Varona se aprobó la Reforma de la Educación de 1902, se fundaron los institutos de segunda enseñanza en los cuales la psicología y la lógica aparecen en sus planes de estudio. También en las llamadas escuelas normales para la formación de maestros, y en las carreras de pedagogía y filosofía y letras, se impartía psicología.11

Esta reforma, (hecha por el que se considera el primer psicólogo cubano) también impactó en la carrera de medicina aunque no incluyó los estudios de psicología dentro de esta como se expone en el párrafo anterior.


LAS CIENCIAS EN CUBA. INICIOS DE LA REPÚBLICA MEDIATIZADA. 1902-1933

Después de la primera intervención norteamericana (1898) “era de suponer que con la terminación del régimen colonial se produjera un vuelco en la educación cubana y se convirtiera en realidad la aspiración martiana según la cual: […] Como quien se quita un manto y se pone otro es necesario poner de lado la Universidad antigua y alzar la nueva’’.12

Para cuando la disciplina psicología pudo expresarse a través de artículos y de libros (alrededor de 1900), después de la difusión del positivismo de Comte, aparecen en varios países los primeros psicólogos —naturalmente no entrenados en psicología, como tampoco lo fue Wundt—, a la par con el temprano desarrollo de laboratorios psicológicos.13

Durante la primera intervención norteamericana (1899-1902), etapa trágica de nuestra historia,14 Varona y Pera encabeza la reforma de la educación en Cuba.

Esta transformación conocida como “Plan Varona” significó para las ciencias de la salud, en el caso de la carrera de medicina, la decisión de convertir las dos asignaturas Higiene Privada e Higiene Pública en una sola asignatura de Higiene y Legislación Sanitaria.14

Como se puede apreciar, Varona trató de darle a Cuba en el más breve tiempo posible graduaciones de médicos formados en lo más moderno de las ciencias, pero el Plan redujo lamentablemente, las materias preventivas, mal que se mantendría en todos los planes sucesivos, hasta el triunfo de la Revolución cubana en 1959.

A pesar de esta situación ocurrió un hecho relevante en la salud en 1909 cuando quedó constituida la Secretaría de Sanidad y Beneficencia, primer organismo de la administración central del estado que se creaba en el mundo para atender los problemas de salud de la población. A la creación de este organismo se llegó por la labor continua y bien fundamentada de un grupo de notables médicos salubristas cubanos, que desecharon la idea de reproducir en Cuba la organización de los Estados Unidos de América, que ocupaba el país con sus tropas y ejercía el gobierno interventor.15

A pesar de las buenas intenciones de Varona en su reforma a principios del siglo XX, la universidad no podía escapar al proceso de neocolonización, ni al proceso de paulatina descomposición política de las administraciones republicanas después de frustrada la independencia de Cuba de España por la intervención de los Estados Unidos en la guerra del 95. Un oscuro y tranquilo período se desarrollaría hasta la década de los años 20, con el predominio -dentro del claustro de profesores y del gobierno universitario- de los elementos más conservadores por lo que sus intenciones de reforma no dieron los frutos que el deseó.16

En esta década surge un cambio en la mentalidades con nuevos sujetos históricos, se considera una nueva modernidad, que ya no es la del siglo XIX, ha sido llamada el iluminismo cubano, es el momento donde Cuba se va a pensar a sí misma; se va a expresar por sí misma a partir de sus clases, sectores, grupos, federaciones y programas, es fruto de la labor de la generación puente que germina, es decir, la que está entre José Martí y la generación del 20.


LA SEGUNDA REPÚBLICA 1933-1940

Durante la primera mitad del siglo XX:

[…] la enseñanza de la psicología en el país se limitó a impartirla como asignatura en los estudios de segunda enseñanza, en las Escuelas Normales (formadoras de maestros) y en las carreras universitarias de Pedagogía y Filosofía y Letras que en su diseño curricular contenían como asignaturas opcionales diferentes tópicos de psicología lo que facultaba para el ejercicio de la profesión de psicólogo. Otros interesados en este perfil profesional se formaban en el extranjero.17


A diferencia de los países suramericanos, que:

[…] se caracterizaron por una “atmósfera europea”, surgida de un gran proceso migratorio ocurrido entre fines del siglo XIX y comienzos del XX, en especial en Argentina, en Cuba prácticamente todas las novedades científicas relacionadas con la Psicología y la Sociología provenían de los Estados Unidos, país que se alejaba paulatinamente del método histórico comparativo y legalista alemán.18


Esta influencia del pragmatismo se introdujo a través de la política y del planteamiento teórico práctico de disciplinas como la psicología, la pedagogía y la sociología.19 Esta filosofía trascendió a la enseñanza de la medicina que mantuvo un carácter curativo. Se plantea que la presencia de la psicología en relación con los temas de salud se orientó históricamente al estudio y tratamiento de la salud y las llamadas enfermedades mentales. Desde los años 60 la psicología empezó a ocuparse del proceso salud enfermedad en su dimensión más amplia y comenzó a hacer aportes a un campo tradicionalmente exclusivo del discurso médico,20 de modo que no es de esperar informaciones sobre la ocupación de la psicología en el proceso salud enfermedad antes de esta época.

Efectivamente, no se encontraron evidencias que reflejaran una relación importante de la psicología con la salud en la época comprendida entre 1926 a 1937. Durante estos diez años ocupó la cátedra de psicología de la Universidad de la Habana el Dr. Roberto Agramonte y Pichardo que no se destacó por aplicar la incipiente ciencia psicológica a los problemas de salud, ni siquiera a la salud mental. No obstante, llama la atención en la época de la Guerra Civil Española una obra editada en Cuba de la colección Ideas Psicológicas Modernas titulada “El Arte de ser Feliz” que relaciona la psicología y la salud. Parte de su concepto de salud: “la salud es el regular funcionamiento de nuestro cuerpo y la marcha ordenada y constante de nuestro organismo en armonía con las leyes naturales”.21 Como se aprecia, ofrece un concepto de salud que no contempla solo la ausencia de enfermedad sino la armonía con la naturaleza; luego intenta vincular la salud y la psiquis cuando expresa:

[…] si llenamos nuestra mente de nobles y fecundos pensamientos; si formamos grandes proyectos venturosos para el futuro y damos al espíritu honesta recreación, trabajando de acuerdo con nuestras aficiones y desterrando de nuestros sentimientos el odio, la envidia, el celo y la ambición -venenos mortales de que acortan la vida de los hombres- llegaremos a un estado de longevidad benéfica y dulce como producto natural del optimismo y la dicha.21


Por último agrega “[…] alivio en las enfermedades íntima relación entre lo físico y lo anímico” y también agrega consejos relacionados con la psiquis y la salud cuando habla de pensamiento, recreación, proyectos, trabajo, aficiones, sentimientos, optimismo; un verdadero manual de estilos de vida saludable en la cuarta década del siglo XX y termina con la longevidad satisfactoria a la que llama “[…] benéfica y dulce, como producto natural del optimismo y la dicha”.21

Otras publicaciones que relacionan la psicología con la salud son las de la Dra. Aurora García Herrera, destacada psicóloga que dirigió la Cátedra de Psicología Pedagógica e Higiene Escolar e impartió clases en la universidad durante más de 30 años, desde 1928 hasta 1960 en la carrera de pedagogía.22 En uno de sus varios libros publicados dedicado a la higiene mental refiere “La higiene es la ciencia de la preservación de la salud; ciencia sanitaria y sistema de principios o reglas destinadas al desarrollo de la salud”.23 Aunque pueda parecer poco original a la luz de los conocimientos actuales esta preocupación de una profesora de psicología y a la vez de higiene como se llamó la cátedra, refleja un conocimiento acerca de la interrelación entre la psiquis y la salud y que la primera comprende inevitablemente a la segunda. La continuación del texto está dedicada a la higiene mental que trata sobre la higiene en general de acuerdo a los conocimientos en boga en la época; narra la creación de la Liga de Higiene Mental en Cuba auspiciada por la Secretaría de Sanidad y Beneficencia. Otro argumento que apunta a la relación entre la psicología y los psicólogos de la época y la salud en este caso, la salud mental, de cuya sección pedagógica se encarga un destacado psicopedagogo el Dr. Alfredo Aguayo.

Acerca de los métodos de la higiene mental, García Herrera insiste en la importancia de la prevención en el caso de los trastornos mentales a cuyos procedimientos dedica el siguiente esquema (Universidad de La Habana; 1948):

  • El método de casos.

  • Anamnesis e historia psicosocial.

  • Cuando el caso es patológico se aplica el método clínico.

  • El método clínico.

  • Los métodos que estudian la personalidad.

  • Anotaciones minuciosas.

  • El Rorchach.

  • El método psicoterápico.


Como se aprecia en el esquema anterior, la intención de ser métodos preventivos queda solo en el encabezamiento, García Herrera declara que usa métodos preventivos cuando en realidad hace énfasis en lo curativo. Es natural que con el desarrollo de la salud y sus conceptos aún no podía llegarse a mucho más, no obstante es admirable su intención si se conoce que su formación fue positivista influida fundamentalmente por la psicología norteamericana; hay que agregar que se le conoce por ser una de las precursoras del uso del Test de Herman Rorchach en Cuba.

Si el desarrollo posterior de la psicología de la salud fue esencialmente el resultado natural de: a) las controversias con el modelo biomédico tradicional y sus limitaciones en la práctica en salud, b) el fracaso de los sistemas sanitarios por una concepción restrictiva y descontextualizadora de la salud y, c) la posibilidad de comprender cómo las variables sociales y psicológicas (creencias, conductas, emociones, actitudes, apoyo social y otras) mediatizan los problemas de salud, como factores desencadenantes, facilitadores o moduladores del proceso salud-enfermedad.24

Ya en Cuba a principios del siglo XX existían vestigios de estos hechos referidos al fracaso de los modelos biomédicos y se publicaban críticas en libros de psicología tan duras como la que sigue que data de 1931: “la bancarrota que ha sufrido la filosofía positivista se ha confirmado […] en la medicina y ha dado lugar a descrédito y desconfianza en ella se ha perdido la fe de los enfermos y, como consecuencia la falta de caridad y sobra de codicia de los médicos”.24

En relación con los problemas de la salud y la enfermedad, el pensamiento y la práctica psicológica se han visto notablemente influenciados por la propia evolución sobre los conceptos de salud y las tendencias dominantes y alternativas en la medicina debido a que:

  • quedaron diferenciados dos enfoques generales en cuanto a los objetos de atención prioritarios, los métodos, los espacios de actuación y el acento en la formación de recursos humanos, que resultan réplicas, por un lado, del modelo individual-restrictivo de la medicina clínica y, por el otro, del modelo social-expansivo. A cada uno de estos enfoques se vinculan diferentes modelos de actuación profesional psicológica, unos que se corresponden a la orientación clínica y otros a la orientación social, y

  • las diferentes construcciones teóricas o "escuelas" han formulado explicaciones propias, presumiblemente coherentes con sus planteamientos básicos en relación con el papel de lo psicológico en la determinación de la salud y la enfermedad, lo que ha dado lugar a que en ciertos momentos se prioricen algunos aspectos de los problemas, así como a que existan explicaciones y prácticas diversas para los mismos problemas, o a que se dé mayor énfasis a la orientación clínica que a la orientación social y viceversa.25


LA SEGUNDA GUERRA MUNDIAL HASTA EL TRIUNFO DE LA REVOLUCIÓN 1940-1958

En el contexto social de la época se destaca la repercusión de los efectos de la segunda guerra mundial y a nivel nacional la lucha contra el gobierno opresor de Fulgencio Batista y la corrupción administrativa. En este periodo, influye positivamente para el desarrollo de la psicología, la aprobación de la ley docente para la Universidad de La Habana a finales de 1937, que contenía la autonomía universitaria26 y se consigue materializar aspiraciones de la Reforma como la renovación de los programas docentes y la propuesta de 14 carreras para ampliar el perfil profesional de la carrera de filosofía y letras, donde aparecía la psicología.26

En los años 40 se consolida la enseñanza de la psicología en las diferentes carreras donde se impartió, en la Universidad de La Habana se publicaron nuevas ediciones de los libros de Roberto Agramonte y Aurora García, sobresalió la figura de Bernal del Riesgo como líder de los psicólogos cubanos tanto en lo profesional como en lo político.

En 1941, la asignatura Psicología se independizó de la Cátedra de Filosofía y se convirtió en Cátedra de Psicología General de la Universidad de La Habana, siendo su profesor titular Alfonso Bernal del Riesgo quien se mantuvo en dicha posición hasta 1960.27

En la década de los 50 aparecen en la isla antillana las primeras escuelas de psicología en las universidades Católica de Villanueva y Masónica “José Martí”,28 instituciones caracterizadas por los más modernos métodos docentes (sistema de créditos, requisitos bien establecidos, tesis final), y divulgadas y apoyadas por la Sociedad Cubana de Psicología desde su fundación. En ese período se abren a la población consultorios de psicología y centros de orientación.29 En el entorno académico, la Psicología como asignatura forma parte del diseño curricular de las carreras de pedagogía, derecho y filosofía y letras de la Universidad de La Habana,16 y se imparte junto con el Psicoanálisis, en cursos de verano.

La insurrección de los años 50 (asalto al Moncada en 1953, al Palacio Presidencial en 1957 y el desembarco del Granma 1956, seguido de la epopeya de la Sierra Maestra) contra la tiranía de Fulgencio Batista radicalizó a muchos psicólogos cubanos y los hizo formar parta activa de las luchas políticas de esa gloriosa época caracterizadas por el liderazgo de Fidel. La salud pública cubana se vio inspirada por la labores de salud de los médicos rebeldes para el pueblo de las zonas liberadas por el ejército rebelde. Por otro lado, una parte de la burguesía de la que formaban parte médicos y algunos psicólogos desarrollaban los servicios privados y se enriquecían a costa del deplorable estado de las instituciones y los servicios de salud.

A manera de conclusiones, los aspectos más relevantes bosquejados en el estudio se resumen en que la ciencia psicológica en Cuba, tuvo sus precursores tempranamente en el Siglo XIX. El primer psicólogo cubano Enrique José Varona y Pera, encabezó la reforma educacional a principios del Siglo XX en la que se tomó la decisión de fusionar las asignaturas de higiene de la carrera de medicina, de dos en una, disminuyendo las materias preventivas.

En 1931 Antiga J,24 en una publicación de psicología, critica la filosofía positivista del modelo individual restrictivo de la medicina y la codicia de algunos médicos. No se halló otra relación de la psicología con la salud hasta la publicación de “El arte de ser feliz” de BE Caballero en 1937 donde se define la salud y se vincula esta a factores psicológicos como los sentimientos, el pensamiento y la conducta.

Los cursos de la Cátedra de Psicología Pedagógica e Higiene Escolar de la Dra. García Herrera son de contactos fundamentales de la psicología y la salud en la época.

Después de la década del 40 se consolida la psicología como ciencia independiente en Cuba, mas solo se vincula a la salud en la práctica sanitaria, a través de la asistencia psicológica tanto en el diagnóstico, vinculado a los servicios de psiquiatría, como en la psicoterapia, surgen los primeros servicios de psicología en instituciones de salud privadas. No se conoce que existieran psicólogos en las pocas instituciones estatales de salud que existían en la época ni siquiera en el actual Hospital Psiquiátrico de La Habana.

Las ideas avanzadas de algunos psicólogos de entonces, donde se destacaron Aurora García Herrera y Alfonso Bernal del Riesgo, considerados la generación puente, contribuyeron al vínculo posterior de la psicología con la salud en Cuba alcanzado en la década de los 60. Ambos ejercieron la docencia universitaria antes y después del triunfo de la Revolución, ella desde su cátedra en la carrera de pedagogía y él desde la cátedra de psicología en la carrera de filosofía y letras, amén de las universidades privadas. Bernal, además, dirigió la sociedad cubana de psicólogos y sus ideas avanzadas en el campo de la política fueron importantes en la relación de la psicología con los problemas sociales vinculados a la salud pública tan en boga en las ciencias de la salud actuales.

 

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Recibido: 15 de julio de 2015.
Aprobado: 3 de agosto de 2015.

 

 

Ignacio García Hernández. Escuela Nacional de Salud Pública. Calle 100 No. 10 132 e/Perla y E, Altahabana, Boyeros. La Habana, Cuba.
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